Seres nocturnos
Hay quienes por las noches
Se vuelven gatos pardos en las sombras:
Hirsuto el pelaje, ávidas las garras,
Febriles ágatas los ojos, filudo el diente.
Gente hay también que del murciélago
El vuelo adquiere, de la raposa el olfato,
Del comején la mandíbula que roe
Y roe en las horas del silencio oscuro.
Y hay más de alguno que siente
Transformarse en ángel defensor
Del Paraíso: espada en llamas,
Voz en cuello, rauca, autoritaria.
Alberga, así, la noche multitudes
De poder violento, ciegas a la luz,
Bestias feroces del eclipse. Seres
De las sombras y de lo oscuro.
De noche, ya ido el sol, alta la luna,
Hay quienes a escondidas se transforman.